Década de los 80. Se conducían las motocicletas sin casco, se fumaba en las salas de espera de los hospitales, no había radares en las carreteras, Bilbao lucía aquél asqueroso encanto y se podía aparcar en doble fila en plena Alameda de Rekalde (aunque no lo creáis es cierto, lo hacía yo en las oficinas del IMI). Ingleses y argentinos la lían en las Malvinas y Tejero en el parlamento español, Bruce Sprigsteen publicaba The River, Los Clash tocaron en mayo del 81 en el velódromo de Anoeta y unos meses más tarde el Guernica de Picasso llegó a Madrid. Garcí ganó el oscar a la mejor película extranjera, el papa Woityla comenzaba su carrera como besa-suelos. En el mismo lugar donde ahora se celebran congresos y otros eventos en el 84 los trabajadores de Euskalduna pelearon duro contra el cierre del astillero. Steve Jobs presentó el primer Macintosh. Julio Iglesias arrasaba en Inglaterra con Begin the beguine, indultan al Lute, McEnroe destroza raquetas por medio mundo, comienzan su carrera musical grupos como Zarama, Hertzainak, Rip, Barricada, Eskorbuto, La Polla,… Felipe González gana las elecciones con mayoría absoluta. A finales de agosto de 1983 se produjeron las inundaciones que arrasaron 101 municipios vascos, causaron pérdidas por más de 200.000 millones de las antiguas pesetas y acabaron con la vida de 34 personas…
Por aquellos años la denominada Nueva Cocina Vasca ya se había consolidado. Creaciones como el pastel de Kabrarroka que Arzak ofrecía en su restaurante del alto de Miracruz, dieron paso a la moda de la “pudin-manía”. Proliferaban los pasteles de txangurro, calabacines y gambas, alcachofas y langostinos, espárragos y gambas, puerros, pimientos del piquillo… que no solo se podían ver en las cartas de numerosos restaurantes sino también en bares y tascas en su versión pintxo e incluso se vendían ya preparados en algunos comercios especializados.
Apreciados por muchos y denostados por otros muchos algunos de estos pasteles han quedado inscritos en el recetario popular doméstico.
Vaya aquí mi homenaje a un plato de aquellos revueltos tiempos: el pastel, mousse o pudín de pimientos del piquillo.
RECETA:
Ingredientes:
1 lata de pimientos del piquillo
½ cebolla picada
100 gramos de merluza
4 huevos enteros
Nata (el mismo peso que de huevos)
Mantequilla, sal y pimienta.
Elaboración:
Se pocha la cebolla con los pimientos.
Se añade la merluza y se salpimienta dejando cocer durante 2 minutos.
Se mezclan los huevos con la nata, se salpimienta y se añade al conjunto de los pimientos.
Se untan con mantequilla los moldes (en caso de ser de silicona no es necesario) y se llenan con la mousse.
Se ponen los moldes al baño María en el horno a 160º durante aproximadamente 15 minutos.
Se sacan del horno y se dejan reposar. Una vez frías se sacan de los moldes.
Y para los que somos más jóvenes, los ochenta es la Bola de cristal, Madona, Mecano, Las chicas de oro, falcon crest, Alf,… y esas meriendas!!! el pan con chocolate, con chorizo pamplona, el sandwich de mantequilla con azucar, la nocilla; se empezaban a ver los tigretones, las panteras rosas, el bony… pero no en nuestra casa ¡qué tiempos aquellos…!
qué pinta más estupenda¡¡¡¡
la merluza y los pimientos y la cebolla hay q batirlos? o…. sin mas se mezcla con los huevos y la nata??
lo he desmoldau y no estaba cuajado -me lo temia-, ayer le tuve 20’…. hoy le he tenido 50′
Cuando dices 15′ que es con el agua caliente…. o desde el principio….
Lo intentaremos…Si esta nochebuena notas que las orejas se te ponen rojas… es que no me ha salido bien 😉
Si se me ponen las orejas rojas será por el vinito de rioja. Seguro que sale bien.
Hoy también pil-pileando… creo q hoy se come este plato en 4 cenas de Goi…
Aupa Kike!
He hecho la mousse y aunque no lo he probado todavia huele deluxe! Eso si tiempo de horno 50 minutos…